domingo, 8 de noviembre de 2009
Dia 8 Varanasi
Una vez instalados salimos a pasear por el Chowk. Es increíble, cualquier espacio minúsculo es aprovechado como tienda para vender cualquier cosa. Los Ghats están abarrotados de gente consagrada a sus rutinas diarias: abluciones, rezos, aseo personal, lavado de ropa... Seguimos caminando y por fin encontramos la pension del amigo de Nati. Nos vamos a comer. La ciudad está atestada de vacas y bueyes y hay que ir sorteandolos.
después de comer nos acercamos al ghat crematorio. En todo momento a 4 ó 5 piras funerarias ardiendo y leña apilada por todas partes. Oimos tambores y al momento vemos una familia bajando a su difunte en una parihuela. La escena adquiere un misticismo indescriptible: los olores, la música, los fuegos fatuos. Todo adquiere una dimensión fantasmagórica.
Seguimos caminando y vemos unos chicos haciendo pesas en uno de los ghats. Lo hacen con una piedra grande ensartada en un palo, que hacen girar con los brazos alrededor de su cuerpo. Uno de ellos me saluda fervorosamente y me pide que le haga fotos en 4 ó 5 posturitas diferentes. Me pregunta si las puedo revelar para que se las dé al día siguiente y le xplico que va a ser complicado. Pregunto a Fran si conoce algún sitio donde se puedan revelar fotografías digitales y me dice que sí, así que vuelvo a buscar al chico, que se llama Gudu, y le digo el nombre de nuestra pensión para que venga a las 9 de la mañana.
viernes, 22 de mayo de 2009
jueves, 19 de febrero de 2009
Varanasi - वाराणसी 07 de marzo de 2008
domingo, 8 de febrero de 2009
Orccha - Khajuraho - ओर्च्चा खजुराहो 06/03/2008
que parecía muy interesado en darnos conversación a falta de otra actividad, volvemos al hotel-palacio donde ya nos espera Khandilla para emprender camino hacia Khajuraho.
Hay una pizzería justo enfrente del hotel famosa por su comida occidental así que nos dirigimos allí sólo para comprobar que la pasta está insípida. Por el contrario los lassi están buenísimos. Volvemos al hotel y discutimos sobre la mejor manera de llegar a Varanasi. En avión es sólo una hora pero bastante caro. En tren parece que no hay muchas plazas disponibles y además hay que ir hasta Satna. Decidimos hacer valer que el acuerdo con Mina era llevarnos hasta Varanasi en coche, así que nos vamos a visitar los templos y mañana ya convenceremos a Khandilla.
Por el camino se nos unen un par de crios de 12 años, Plota y Carlos, que nos van a hacer de guía por los templos a cambio de prcticar nuestro idioma, sin pedirnos dinero, aseguran. El grupo de templos de Khajuraho es famoso por sus imágenes esculpidas del Kamasutra. Cada uno de ellos está dedicado a un dios diferente, y llama la atención su perfecto estado de conservación. En uno de los templos hemos coincidido con una pareja de madrileños que también viajan solos recorriendo el norte de la India en autobuses y trenes. Se unen al grupo.
Agra आगरा 05/03/2008
El problema es que dos turistas con mochilas esperando mucho tiempo en el mismo sitio son carne de cañón. Vendedores, conductores, pobres, niños comienzan a acercarse para averiguar si necesitamos algo, o si queremos desprendernos de unas monedas. Nati ha sacado uno de los dulces que la familia de Manoj nos dió ayer y en seguida nos hemos visto rodeados por los cuatro costados de un enjambre de niños hambrientos. "hallo ruppi, hallo ruppi". He aprendido que para hacer que se vayan hay que decir "chálo , chálo!"
miércoles, 7 de enero de 2009
Fathepur Sikri फठेपुर सिकरी 04/03/2008
Salimos en coche hacia Agra y a media mañana nos desviamos hacia un pueblecito llamado Abhaneri, donde nuestro chófer tiene un amigo. Nada más llegar se nos acerca un guía supuestamente oficial y documentado con un folio con sus datos y foto y nos pide 100 rupias por la visita. Rehusamos de sus servicios. Entramos en el recinto del templo y se nos acerca una señora harapienta y ajada que nos hace señas al grito de 'come' come'. Nos hace de guía alrededor del templo pero la pobre sólo acierta a decir los nombres de los dioses tallados en la piedra al tiempo que señala con el dedo: Shiva, Govind, Gopala, Rhama... Al finalizar la curiosa visita 'guiada' nos pide dinero y le doy 10 rupias. Hace un gesto de desaprobación con la cabeza y subo mi oferta a 20.
Justo al lado del templo está el palacio ciudadela. Entonces aparece el amigo de Khandilla y me hace de guía. Nati no aguanta el calor y se queda a la sombra. Yo quedo impresionado por la belleza y espectacularidad del sitio. El chico me explica que un rey mandó construir el palacio para abastecerse de agua pero un día las aguas del río comenzaron a cambiar su curso y ante la sequía tuvieron que abandonar el lugar. Al salir me dice que le pague lo que estime conveniente y le doy 50 rupias. En seguida nos vemos rodeados por un grupo de niños pidiendonos jabón.
Continuamos en coche durante más de una hora atravesando el medio rural, para acabar saliendo a una carretera más transitada. Al atardecer llegamos a Fthepur Sikri y comienza el bombardeo de ofertas de restaurante, rickshaw, guías, etc. Como en todos los enclaves turísticos, no se puede llegar hasta la puerta en coche así que nos vemos obligados a subirnos en un tuk-tuk que parece que se cae a pedazoa. Nos ofrece llevarnos a un restaurante y nos lleva por un camino de mala muerte hasta una casa en la que no hay ni un alma. Le decimos que dé media vuelta y nos lleve a la puerta principal del fuerte. Para asegurarse el dinero de la vuelta, nos da su teléfono y nos dice que nos espera a la salida en hora y media.
Conforme nos acercamos a la ciudad parece que la pobreza da una tuerca de vuelta más. Seguimos dirección puerta este del Taj Majal y llega un momento en que no podemos avanzar más porque hay un control policial. Nuestro hotel se encuentra un poco más adelante. Aún así nos colamos con el coche y llegamos hasta otro control policial. Ahí nos hacen señas para que demos la vuelta y mientras decidimos como encontrarnos al día siguiente, el policía se pone bravo y se encara con Khandilla. Casi le atiza con el palo. Allí mismo nos bajamos y nos subimos en un ciclorickshaw hasta el hotel. Nos enseñan dos habitaciones y nos quedamos la del agua caliente. Nati dice que huele a meado y me suelta que por favor le pida al dueño si tiene ambientador! Nos partimos de la risa semejante ocurrencia y encendemos incienso para purificar la habitación.
martes, 16 de diciembre de 2008
Jaipur - जयपुर 03/03/2008
Continuamos hacia el fuerte y conforme accedemos al recinto ya hay lugareños dirigiendose a nosotros en nuestro propio idioma para ofrecernos cualquier cosa. Debe ser que se nos nota en la frente de qué país venimos. Se nos ofrece un guía por 200 rupias pero el suegro de Manshat nos acopla a un guía con el que habíamos coincidido en el templo hindú. La visita ha sido muy fructífera y hemos aprendido mucho acerca de la historia del fuerte y sus moradores.
Hace un calor de muerte, pero continuamos en coche hasta otra fuerte llamado Nahegarth Fort, mucho más bonito que el anterior y con vistas igualmente espectaculares sobre la ciudad de Jaipur. Bajamos de la colina de la fuertes y buscamos un restaurante en las afueras de la ciudad para invitar a nuestros anfitriones a comer, incluyendo a Khandilla. Entramos en uno al que parecen llevar a todos los extranjeros que bajan del fuerte. He pedido un thali riquísimo pero tanta cantidad de comida no la he podido terminar.
Volvemos a casa a descansar un rato hasta las 17.30, hora en que partimos de nuevo en coche hacia otro maravilloso templo hindú de marmol blanco dedicado a Visnú. Al terminar la visita discutimos con el chófer porque se quiere ir a casa y nosotros insistimos en que hemos pagado por tenerle a jornada completa. Después de un par de llamadas para aclararlo con su jefe, recogemos a la suegra y los 6 metidos en el super Tata ponemos rumbo a un resort de atracciones típicas de Rajastan, llamado Chokhi Dahni. Nos ha costado horrores llegar, primero para salir del atasco monumental de la ciudad y luego la carretera parecía interminable, a tope de tráfico de camiones y polución que se veía flotar en el ambiente.
Ha merecido la pena, por 275 rupias cada uno hemos disfrutado de una noche inolvidable. Hemos subido en camello, en elefante, nos hemos tatuado las manos con henna, y dado masaje en la cabeza. Hemos visto danzas y escuchado música típica rajastaní y como colofón nos han servido una cena típica al aire libre compuesta por thali en la que cada cuenco picaba más que el anterior. La única bebida servida era agua de unas jarras que llevaban los camareros, así que las opciones son morir con la garganta abrasada o beber el agua disponible. A las 11 de la noche salimos y buscamos a Khandilla, que aparece en un bar cercano un tanto mosqueado. La vuelta a casa nos impacta al ver a tantísima gente durmiendo en la calle o sobre sus rickshaws.
sábado, 13 de diciembre de 2008
Jaipur - जयपुर 02/03/2008
domingo, 7 de diciembre de 2008
Delhi - डेल्ही 01/03/2008
Amanecemos con un calor sofocante en nuestra segunda jornada en Delhi. A las seis de la mañana el ruido de la calle nos impedía ya dormir. A las ocho hemos caminado hasta Main Bazaar a petición de Nati en busca de una german bakery.
Nos hemos perdido por callejuelas estrechas rebosantes de actividad y los lugareños nos miraban extrañados. Finalmente hemos salido de ese laberinto de calles y pasadizos y hemos encontrado el hotel Ajay y su pastelería alemana. El desayuno ha merecido la pena tanta caminata. El ambiente es de turistas mochileros. La vuelta a nuestro hotel por calles y avenidas más concurridas ha sido un infierno. Parece que todas las moscas de la India se han dado cita hoy aquí.
Al llegar al hotel, ya nos esperaba Candilla para ir a visitar la mezquita más grande del mundo, la Jama Masjid. Por primera vez hemos tomado un ciclorickshaw hasta la entrada porque en coche no se puede acceder. En la entrada somos conminados a quitarnos los zapatos para entrar y a pagar 200 rps por entrar con una cámara de fotos. Lo mejor ha sido la vista sobre Delhi desde lo alto del minarete. Por cierto que hay un cartel que dice que las mujeres sólo pueden subir al minarete si van acompañadas de un hombre. Nati se ha indignado.
Salimos del recinto de la mezquita y nos dirigimos caminando hacia la fortaleza Red Fort. Atravesar el mercadillo que hay entre ambos lugares ha sido toda una experiencia. Gente a raudales y olores de todo tipo que prefiero obviar. Una vez dentro del fuerte nos hemos cruzado con una excursión de niños de clase alta que nos decían hola al pasar junto a nosotros y a Nati incluso le daban la mano. Ha sido una experiencia preciosa. También nos hemos cruzado con 4 travelos vestidos con saris. Se trata de una casta de trasvestidos.
Continuamos recorriendo la arteria principal del Chadni Chowk en busca de un restaurante recomendado en la guía. Se trata de una especie de fast food de comida india hasta los topes de gente donde a duras penas me he hecho entender. Primero pagas lo que quieres tomar y luego te lo sirven en otro mostrador. Hemos compartido mesa con un par de chicos muy agradables que se han querido hacer una foto con nosotros. Por supuesto no han tardado ni cinco dos minutos en preguntar si estábamos casados.
Más tarde hemos convencido a Kandilla para que nos llevara a un campo de refugiados tibetano a las afueras de Delhi. Después de dar mil vueltos y de arreglar en un santiamén un pinchazo de una rueda lo hemos encontrado. Es un sitio muy tranquilo de habitantes de ojos rasgados muy amables. Hemos callejeado un rato y hecho algunas compras, como un par de anillos de plata en la tienda de un nepalí muy guapo y simpático.
De vuelta en el hotel nos hemos duchado y más tarde nos hemos marchado andando hasta Main bazar para que Nati comprara un bolso que había visto el día anterior. Al doblar una esquina ha aparecido de repente una especie de príncipe a lomos de un caballo blanco y se nos ha quedado mirando. Ya en el bazar, he tenido que espantar a dos tipos que me ofrecían hasch, hasch y good stuff amenazando con avisar a la policía. Luego hemos cogido u rickshaw conducido por un sij hasta Connaugh Place y nos ha cobrado 20 rupi. Increíble. Cuando tratas con sijs sabes que no te están timando. La cena en el restaurante ha costado 1260 rps pero merecía la pena por las cervezas de 650ml y el brownie de postre.
Delhi - डेल्ही 29/02/2008
India y Nepal: crónica de un viaje. ------------- इंडिया य नेपाल
28 de febrero de 2008. Salida desde el aeropuerto de Alicante.Con las prisas me he dejado el móvil en casa y no tengo forma de lozalizar a Nati, mi compañera de viaje. Pregunto en el mostrador de British si se ha presentado. Se agota el tiempo límite de facturación. Intento averiguar su téléfono llamando a su oficina de la caja. Por fin consigo el número sólo para comprobar minutos después que lo tiene apagado. Me pasan por la mente todo tipo de pensamientos negativos, aunque trato de no perder la calma y me repito una y otra vez que en el peor de los casos podré esperarla en Londres.
Por fin aparece de la mano de su chico como si tal cosa. Reprimo un impulso de estrangularla. Facturamos y nos dan asientos separados por llegar los últimos. Toda una premonición.
Preguntamos a una amable señora si nos quiere cambiar el sitio y nos dice que ni hablar, ya se sabe que la gente en los aviones cuanto más delante mejor. Al segundo intento, lo conseguimos. Despegamos. Nuestra vecina de pasaje se acaba de calzar un vodka on the rocks.
Llegamos a Gatwick. El autobús que nos habían dicho que enlazaba Gatwick con Heathrow de forma gratuita resulta que ya no lo es desde hace unos años. Por el módico precio de 20 pounds cogemos
Por fin llegamos a la T3 y hacemos cola junto a un montón de sudafricanos cargados de bultos hasta la bandera. Nos atiende un negrito con mucha pluma de la Virgin Atlantic y nos da un par de asientos estupendos junto a la salida de emergencia. Podré estirar las piernas.
La ley de Murphy es clara en lo que a vuelos transoceánicos se refiere. No importa donde vayas sentado, siempre hay un niño odioso cerca de ti con la intención de no dejarte pegar ojo. Y la segunda parte de la ley: cuando quede menos de una hora para llegar a destino se quedará dormido.
sábado, 6 de diciembre de 2008
Vuelve muchas veces
sensación amada, vuelve y tómame
cuando despierta la memoria del cuerpo
y un viejo deseo cruza de nuevo la sangre,
cuando los labios y la piel recuerdan
y sienten las manos como si volvieran a tocar.
Vuelve muchas veces y tómame en la noche
cuando los labios y la piel recuerdan...
Kavafis

